Piden que la
Municipalidad no autorice nuevas obras por un plazo de 90 días.
Río Cuarto. “No queremos parar la construcción,
queremos parar la destrucción”, afirmó Rogelio
Scoppa, uno de los riocuartenses que se consideran damnificados
por el boom de la edificación en la ciudad, donde están
en obra unas 200 torres nuevas.
Ayer, los autoconvocados comenzaron a reunir firmas para
pedir que, por 90 días, la Municipalidad no admita
nuevos proyectos de edificios de departamentos, hasta que
no se actualice el plan de ordenamiento urbano y el código
de edificación. Reclaman que se suspendan las construcciones
de más de 10 metros de altura (tres pisos) y que en
todo caso, se les exija un retiro de tres metros de las propiedades
colindantes.
“Cuando hacen un edificio, los linderos son los primeros
perjudicados. Es como si chocara un camión con acoplado
contra un Fitito. Hay perjuicios graves, destrucción.
Después algunas empresas maquillan todo, pero las rajaduras
están, la casa no es la misma. En Río Cuarto
se está dando un terremoto sin movimiento de tierra”,
denunció Norberto Rubini, integrante de la flamante
agrupación.
En apenas cinco horas, pese al frío y al cese de actividades
del comercio, el grupo de autoconvocados reunió 900
firmas de apoyo por los daños causados por la construcción
. Hoy volverán a estar en la plaza Roca en busca de
adhesiones solidarias. “No nos oponemos al progreso,
pero el Concejo nos prometió tratar el tema de la suspensión
y no cumplió. Ahora hay una avalancha de presentaciones
de proyectos que con picardía, por si cambia el código,
quieren declarar, aunque ni tengan cerrada la operación
del terreno”, agregó Rubini.
“Vivimos un martirio desde que empiezan a demoler para
construir un edificio, las constructoras no tienen en cuenta
al vecino, tienen libertad de destrucción e impunidad.
Se da un avasallamiento y uno está desprotegido, sin
canales de reclamo”, refirió Scoppa.
Los autoconvocados se reúnen todos los martes en el
Club Maipú (La Rioja 954) a las 20.30. Destacan que,
recién después que usaron la banca del ciudadano
en el Concejo Deliberante hubo 15 clausuras de obras, “porque
ya no sólo caen tablones sino seres humanos desde las
edificaciones”.
“El problema es la falta de planificación”,
insistieron.
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