Es
un tema definitorio cuando se planea vivir afuera; los nuevos
sistemas electrónicos para evitar intrusos en los barrios,
entre las preferencias.
Los acontecimientos ocurridos en los últimos tiempos
relacionados con la multiplicación de hechos de inseguridad,
que culminaron hace pocos días con el asesinato de
dos personas, tiroteos y el relevo del jefe de policía
de Pilar, impulsan a quienes viven en barrios privados a preocuparse
por el tema de la seguridad que fue, por otra parte, uno de
los motivos por el que eligieron este cambio de vida al dejar
atrás la ciudad. Al menos, piensan, estarán
protegidos dentro del nuevo hábitat, en su casa o en
los caminos internos del barrio por donde poder caminar despreocupadamente.
Elegir la empresa adecuada, adaptar las herramientas y los
recursos al diseño urbanístico y contar con
personal idóneo son algunos de los pilares fundamentales.
Las herramientas son muchas: alarmas perimetrales, centrales
telefónicas, circuito cerrado de TV, entre otras. Sin
embargo, la eficiencia depende de otros factores. El primer
paso, y el más importante, es la planificación
del sistema que empleará el barrio o country.
Para eso, según Aquiles Gorini, presidente de la Cámara
Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación
(Caesi), se debe realizar un adecuado estudio que determine
cuál es el mejor sistema y la metodología por
implementar. "No es lo mismo un barrio cerrado, un country
o un club de campo. Para que la seguridad del emprendimiento
no sea una ilusión, necesitamos un adecuado estudio
previo que determine cuáles son los los sectores más
vulnerables del lugar".
El ingeniero Modesto Miguez, de la firma Monitoreo.com y
consultor en seguridad privada, agrega que todo buen sistema
de seguridad se apoya en tres pilares: "El primero es
contar con un estudio serio, que sea realizado por una empresa
o especialista independiente. Si no es así, la empresa
hará un servicio a su medida y no considerará
los puntos diferenciales de cada uno de los barrios o countries.
El segundo punto es que la empresa encargada de brindar la
seguridad no sea la misma que brinda la seguridad electrónica,
ya que de esta manera se controlarán ambas entre sí.
El último punto, y no menos importante, es contar con
un servicio de auditoría que verifique, periódicamente,
que todo funciona adecuadamente".
La elección de la empresa privada que mejor se adapte
a las necesidades del barrio es otro ítem relevante.
"Son muchas las empresas que hoy ofrecen este servicio.
Sin embargo, no todas tienen la capacidad para garantizar
la seguridad del country", comenta Gorini. Por eso, es
fundamental saber cuál es la logística, la tecnología
y los recursos humanos con los que cuenta la compañía.
"Al principio, los sistemas de seguridad incluían
solamente garitas de vigilancia y patrullas nocturnas. Con
el tiempo se incorporaron instrumentos electrónicos
más sofisticados, como tarjetas magnéticas de
acceso o cámaras de video que controlan todo el perímetro.
Todos son componentes centrales, pero no todas las empresas
tienen la misma capacidad para ofrecerlos.", sintetiza
Gorini.
Un elemento decisivo que puede ayudar a la hora de elegir
la empresa de seguridad es que cumpla con ciertas normas que
garanticen su buen funcionamiento: "Los propietarios
de los barrios privados tienen que saber que existen tres
normas de calidad: la IRAM 4174 y 4175, y la norma ISO, que
si bien son de cumplimiento voluntario implica que la empresa
ha realizado un trabajo que certifica su calidad", dice
Miguez.
Recursos
"Cuando hablamos de seguridad estamos pensando en la
implementación de recursos tecnológicos. Hoy
existen sistemas infrarrojos y láser, con cables microfónicos,
antisísmicos, alambres de púa, boyeros eléctricos,
detección por imágenes, sensores de movimientos
(cámaras, domos), puestos elevados de observación,
que complementan el servicio de seguridad privada", explica
Eric Natusch, de la empresa Aliara.
Añade: "Por un lado se deben prevenir las intrusiones
en el barrio; por otro, se debe resguardar la seguridad patrimonial
previniendo los sucesos de inseguridad que se originan en
el propio barrio". Para el primer punto, Natusch dice
que es determinante contar tanto con un buen dispositivo electrónico
como con una adecuada vigilancia personal del perímetro.
"El cable microfónico hoy es el más utilizado,
ya que permite detectar los intentos de intrusión.
Sin embargo, este sistema no reemplaza la guardia personal;
la tecnología es siempre un complemento que ayuda a
mejorar la reacción del personal."
En cuanto a la protección patrimonial e interna, los
sistemas de alarmas ayudan a prevenir los episodios de inseguridad.
Según Miguez, el mantenimiento de las alarmas y los
sistemas de control es otro factor esencial: "El mantenimiento
no sólo es necesario, es imprescindible. Sin un adecuado
servicio técnico no hay seguridad. Hay millones y millones
de dólares invertidos por los barrios cerrados y los
countries que luego son tirados a la basura por no haber tenido
en cuenta, después del período de garantía
de la instalación, el mantenimiento del sistema de
perimetral".
Fuente: La Nación
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