Desarrollo
Social de la Nación, que es la dependencia que financia
los arreglos, introdujo modificaciones en la idea original y
de allí que se retrasó la culminación de
la primera etapa de trabajos.
La primera etapa de restauración del histórico
edificio Saturnino Unzué sufrió demoras de ejecución
a raíz de las modificaciones planteadas desde el Estado
nacional en el proyecto original. Así lo confirmaron
funcionarios municipales al constatar que por estos días
debía concluir la fase inicial de las tareas y que
es materialmente imposible alcanzar los plazos establecidos.
En este sentido, el secretario de Obras Manuel Regidor reconoció
el retraso y argumentó: "Se trata de una obra
que se debe hacer con bastante mimos", aludiendo al valor
arquitectónico, cultural e histórico que posee
el edificio.
Regidor explicó que el Ministerio de Desarrollo Social,
a cargo de Alicia Kirchner, que es el que aporta los fondos
para ejecutar los trabajos, introdujo modificaciones que pueden
generar retrasos en la culminación de la primera etapa.
"Estamos tramitando la ampliación de plazos para
que los trabajos continúen", comentó sobre
el futuro de la obra que ha recibido aportes de la Nación.
Desde la Municipalidad aclararon que la primera etapa de los
trabajos está centralizada en la recuperación
de los pabellones que dan a la calle Río Negro y el
que se ubica de frente al Boulevard Marítimo.
Se están realizando trabajos de refuerzos estructurales,
reparación de techos y cielorrasos, carpintería,
columnas, baños nuevos, escapes y la construcción
de un auditórium entre otras labores.
Las obras están a cargo de la empresa Construcciones
La Plata SA y fueron presupuestadas originalmente por un total
de 5.346.759,65 pesos. En principio, la primera parte tenía
un plazo de realización de doce meses y debería
culminar por estos días.
El proyecto original de esta primera etapa incluía
monta un Centro de Convenciones para 160 personas, sanitarios
generales y para personas con capacidades restringidas, además
de ascensores. También habrá otro salón
con lugar para 150 personas con divisiones móviles.
Para la segunda etapa, quedará la readecuación
de la cocina, con nuevo equipamiento y apoyo a la estructura
del lugar. También se arreglará el comedor y
se pondrán más ascensores. Incluso se prevé
que algunos espacios se convertirán en habitaciones
individuales con baños privados.
Fuente: La Capital
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