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Observando las dimensiones del Parque España,
en el barrio de Barracas, y paseando bajo su frondosa arboleda,
llegan a mi mente los corrales y mataderos que allí
existieron hasta fines de siglo pasado. Trato de dibujar en
mi mente como habrían sido y la fisonomía de
los alrededores, de este maravilloso rinconcito de Buenos
Aires.
Los dirigentes porteños de fines de siglo XIX vieron
la posibilidad de implementar en la zona Sur de la Ciudad
de Buenos Aires las nuevas tendencias urbanísticas,
notando la gran importancia que adquieren los espacios públicos
y procurando alejar del “casco urbano” las actividades
que ocasionan perjuicios sensibles a la higiene, la estética
y la salubridad, como los mataderos y corrales en este caso.
Eran tiempos de auge constructivo, pero lamentablemente esta
zona quedó detenida en el tiempo, casi al margen de
numerosas disposiciones urbanísticas dictadas a fines
de siglo XIX, la intención de los funcionarios era
ubicar a la ciudad en la corriente de los nuevos criterios
de organización que comienzan a llegar en forma continua
desde Europa y Estados Unidos.
Ubicados cronológicamente en la segunda mitad del
siglo XIX, desde el Mercado del Sud del alto (Constitución)
subiendo por la calle Caseros hacia el Oeste, encontraremos
un espectáculo que Esteban Echeverría refleja
en “El Matadero.”
Caseros no era más que un zanjón, que las lluvias
y las tropas de hacienda convertían en lodazales y
las sequías ayudadas por el viento en grandes polvaderas
que hacían irrespirable el aire.
Enrique Puccia relata la leyenda ... “ cuando en los
mataderos del Sur, supo reinar la famosa “Juana Rebenque”,
una negra que había sentado allí sus reales
y que se hacía respetar ante el mas “pintado”,
así fuese a rebencazo limpio, de allí su mote”
... nos transmite esta imagen de reciedumbre poco romántica.
Desde 1830 donde se juntan “el zanjón de Caseros”
con el camino del “Paso de Burgos” se encontraban
los corrales y mataderos del Sud. Los terrenos eran de Luis
Dorrego (hermano del coronel) que luego pasaron a propiedad
del municipio porteño.
Una ordenanza de 1860 disponía el traslado de estos
insalubres establecimientos y que los nuevos corrales debían
estar listos para enero del año siguiente. Seis años
después todavía no se había realizado.
En 1868 se rechazó una pretensión de los abastecedores
para quedarse allí y se los intima para que, a mas
tardar el 5 de marzo abandonen el lugar, disponiendo que en
el mes de septiembre se deshicieran los corrales, bajo pena
de multas.
En camino de desocuparse por fin el terreno, en marzo de 1870
Julio Arditi, integrante de la Municipalidad, hizo aprobar
un proyecto de resolución para crear dos plazas públicas,
una en el mercado conocido por “Santa Lucia” y
la otra en el terreno de los corrales de abasto del Sud.
Nace de esta forma un nuevo espacio verde para Buenos Aires,
que en honor a los heridos sobrevivientes de la guerra con
el Paraguay, se le dio el nombre de “Plaza de los Inválidos”.
La carencia de agua para el riego no permitía el crecimiento
y conservación de los árboles y plantas, por
tal motivo se solicitó al gobierno, ordenara a la Comisión
de Aguas Corrientes, la colocación de las cañerías
necesarias para su provisión, a lo que esta accedió
porque consideraban que sería en un futuro un valioso
espacio público.
El ingeniero Carlos Thays con su magnífica obra paisajística,
embelleció el predio con hermosas especies de tipa,
algarrobos, eucaliptos, magnolias, senderos, juegos para niños
y luminarias a gas que maravillaban a los porteños
de la época.
En 1897 el Consejo Deliberante dio entrada a un proyecto
de resolución de varios concejales, que pedían
el traslado del ... “actual vivero del Sud, colindante
con la Plaza España, para ampliar y ensanchar esta
ultima” ...
Por ordenanza del 3 e Abril de 1900 la plaza cambio su nombre
de “Inválidos” por “España”.
Distribuyéndose medallas conmemorativas del evento,
fechadas el día 6 de Abril.
El día de la ceremonia de inauguración mas
de veinte mil personas se dieron cita en el ángulo
de Caseros y Dr. Carrillo en un día en el que el periodismo
de la época describe diciendo ... “Ni el sol
había querido quedarse sin presenciar el espectáculo
y brilló el domingo como una onza de oro acabada de
acuñar ”...
El embajador de España, señor de Arellano y
Arrozpide, agradeció la manifestación de afecto
con que la Argentina retribuía los agasajos brindados
en Barcelona, Madrid y Cartagena a los marinos de la “Fragata
Sarmiento” y se dio lectura a una carta del anciano
historiador Vicente Fidel López, asociándose
al acto.
En el fondo del tablado apareció un escudo de España
que fue aclamado, varias bombas de estruendo se escucharon,
mientras las bandas de música ejecutaban el Himno Nacional
Argentino y la Marcha Real Española, ante los aplausos
y vitoreos de todos los presentes.
El 24 de Agosto de 1982 el Intendente de facto Guillermo
del Chioppo, hace constar que su superficie es de 55.100 m2
y modifica la ordenanza de 1900, pasando a denominarla “Parque
España”.
por Mabel Alicia Crego
Mabel Alicia Crego - Maestra de Sección
Escuela Nº 15 Barracas
Fuentes:
Datos de Luis o Cortese – Nora Capaccioli
“El Matadero” de Esteban Echeverría
“Historias y leyendas de Barracas” de Enrique
Horacio Puccia
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