El legislador Patricio Di Stéfano, como presidente de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico de la Legislatura porteña, presentó dos proyectos para proteger el inmueble en el cual habitó Alfonsina Storni ubicado en Terrada 578 del barrio de Flores.
Di Stéfano dijo que “La denuncia de los vecinos se dio a raíz de una práctica común mediante la cual se realizan las demoliciones ilegales: los constructores comienzan por tapiar la fachada para tapar una demolición que comienza de atrás para adelante" y luego agregó “La preservación de la casa de Alfonsina Storni es una muestra más del compromiso de PRO en la protección del patrimonio Histórico y Cultural de la Ciudad de Buenos Aires”.
Fueron dos los proyectos de ley presentados a este fin:
- uno que solicita se catalogue con Nivel de Protección “Cautelar” al inmueble y
- otro que lo declara como bien integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Transcripción de los fundamentos de ambos proyectos:
“Alfonsina Storni nació el 29 de mayo de 1892, en Sala Capriasca, Suiza. En 1896 la familia Storni se muda a San Juan y en 1901, se asienta definitivamente en la ciudad de Rosario. Tras un breve período de su adolescencia en el que se unió a algunas compañías teatrales como actriz, decide estudiar la carrera de maestra rural en Coronda, donde recibe su título profesional. Gana prestigio en la comunidad escolar, consigue un puesto de maestra y se vincula a dos revistas literarias: "Mundo Rosarino" y "Monos y Monadas". Al terminar el año de 1911, decide trasladarse a Buenos Aires, donde en 1912 nace su único hijo, Alejandro.
En nuestra ciudad trabaja como cajera en la tienda "A la ciudad de México" y en la Revista "Caras y Caretas". Es allí donde entabla una profunda amistad con José Ingenieros y Manue Ugarte. Su precaria situación económica paulatinamente mejora y hace frecuentes viajes a Montevideo, donde conoce a Juana de Ibarbourou y Horacio Quiroga, quien se transformó en un gran amigo suyo.
Su primer libro La inquietud del rosal apareció en 1916 y en junio del mismo año aparece, en Mundo Argentino, un poema titulado Versos otoñales. En 1918 publica El dulce daño y recibe una medalla de miembro del Comité Argentino Pro Hogar de los Huérfanos Belgas, junto con Alicia Moreau de Justo y Enrique del Valle Iberlucea. Su libro Languidez, de 1920, merece el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura, lo que la coloca por encima de sus pares.
En 1928 y 1931 viaja a Europa, donde conoce a otras mujeres escritoras y la poeta Concha Méndez. En 1932, publica sus Dos farsas pirotécnicas: Cimbelina y Polixene y la cocinerita. Colabora en los diarios Crítica y La Nación. Storni interviene en la creación de la Sociedad Argentina de Escritores y su participación en el gremialismo literario es intensa. En 1931, el Intendente de la Ciudad de Buenos Aires nombró a Alfonsina jurado y fue la primera vez que ese nombramiento recayó en una mujer. Junto a Benito Quinquela Martín y Juan de Dios Filiberto, en la Peña del Café Tortoni conoce a Federico García Lorca. Participó del acto de inauguración del Obelisco con la conferencia titulada Desovillando la raíz porteña. Estando en Colonia, en enero de 1938, el gobierno uruguayo la invitó a participar del célebre encuentro con Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral.
En 1935 a Alfonsina Storni se le diagnosticó cáncer de mama. Fue operada ese mismo año y pasó su convalecencia la quinta "Los Granados", donde fue atendida por la familia Botana. En octubre de 1938 viajó a Mar del Plata y en la noche del martes 25 se quitó la vida internándose en el mar.
A sus exequias Enrique Larreta, Ricardo Rojas, Enrique Banchs, Arturo Capdevila, Manuel Gálvez, Baldomero Fernández Moreno, Oliverio Girondo, Eduardo Mallea, Alejandro Sirio, Augusto Riganelli, Carlos Obligado, Atilio Chiappori, Horacio Rega Molina, Pedro M. Obligado, Amado Villar, Leopoldo Marechal, Centurión, Pascual de Rogatis y López Buchardo. En noviembre de 1938, el Senado de la Nación le rindió homenaje en las palabras del socialista Alfredo Palacios.
Josefina Delgado señala que durante la década de 1930, Alfonsina Storni vivió en varias casas de Flores. Originalmente la casa formaba conjunto con otras cuatro unidades que conformaban la esquina de Terrada y Aranguren frente al Hospital Álvarez. Tipológiacamente estas unidades responden al esquema de casa de medio patio; mientras que estilísticamente, se inscriben dentro de la variación local de raíz neo renacimiento italiano, conocida como italianizante.
Cabe destacar que el edificio en cuestión se encuentra en el listado de Edificios Representativos, anexo a las leyes 2548 y 3056; y que hace diez años un consejo vecinal intentó recuperar el inmueble preservar su memoria.” |