Resulta muy habitual en el mercado inmobiliario que los contratos de locación obliguen al inquilino a hacerse cargo del pago de las expensas comunes y muchas veces, para morigerar la incidencia de las mismas, convengan que el inquilino pagará solamente los gastos ordinarios quedando los extraordinarios a cargo del propietario.

Cabe señalar que siempre el responsable de las obligaciones ante el consorcio es el titular de la unidad y que lo establecido entre las partes en un contrato de locación es vinculante únicamente para los involucrados.

Por lo señalado en el primer párrafo resulta muy frecuente que se solicite a la administración del consorcio que discrimine como se componen los gastos de cada liquidación entre ordinarios y extraordinarios. En este caso el administrador es totalmente ajeno al acuerdo arribado entre las partes por lo cual ni él ni el consorcio deben arbitrar, ni liquidar, ni cobrar por separado expensas ordinarias y extraordinarias ni pronunciarse al respecto.

Por lo manifestado, queda claro que el administrador es ajeno a esta relación y no debe inmiscuirse en ella.

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